A Don Calviño, toma el nombre en homenaje a Don Antonio Calviño famoso por la vigencia en el recuerdo del "Templo del Whisky", de la calle Minas y Nicaragua. Todo un clásico de la historia montevideana, una esquina de tragos y picadas, evocado por su deliciosa "fainá" y jamón crudo entre otros.
El lema de Don Calviño, abundancia, presentación, higiene y calidad, fue tomado por su hijo Fernando Calviño, quién trabajó y tomo experiencia de este referente hasta el 2001.
Este, en la actualidad, combinando el conocimiento adquirido en el correr de los años, conjuntamente con Gabriela Dacal, emprendió a fines del 2004, lo que es hoy "A Don Calviño".
La juventud, la experiencia, una variedad de opciones de parrilla y cocina, como también pastas, tapas, baguettes, pizzetas y calzones, han transformado sin duda la esquina de Ramon Anador y Estivao. en un nuevo standard de servicios y productos, donde el buen gusto se trasluce en todos nuestros platos.
A don Calviño, reúne en su staff un personal joven, dinámico, divertido y muy experiente, cosa que se transmite y se disfruta en cada visita.
Con el conocimiento de la vieja guardia, y todos los recursos que la actualidad brinda, buscamos conjugar una oferta distinta, disfrutable y particular en esta esquina montevideana.
La invitación para formar parte de este proyecto e integrarse a nuestro riquísimo historial está planteada.